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miércoles, 8 de junio de 2011

La percepción del agotado

Me río yo de los amantes de lo positivo, del que cree que los buenos sentimientos atraen a mas buenos sentimientos, de los que rigen sus pasos en el camino del Karma, de los que purificando su alma esperan recompensa... me río yo...
Recorre las verdes praderas de la bondad y da mas sin esperar recibir. Piensa siempre en el lado bueno de las cosas. Ama a tu prójimo. Levántate con el pie derecho, y muestra siempre una sonrisa. Yo, me descojono...
¿Hay alguien que realmente llegue a creerse semejante chorrada? acaso no conocemos el lugar que habitamos...
Demasiado tiempo autoengañando la mente, demasiados intentos vanos. Tanta mierda tragada que la lengua se entumece y el estomago cristaliza al no poder sorber más el propio ácido que emana. Horas muertas pasadas sollozando en una cama, la inundación ya ahoga el instante de la desidia. Un absurdo empeño por prosperar a toda costa, por empujar desde el infierno ese pie que con tanto ahinco clava tu esperanza en el averno... corriendo por querer caminar, saltando para volar, y al final... el barro cubre hasta los ojos, así no puedes divisar la salida, y el grito es mas ahogado que nunca..
demasiado agotador para sentirse encima positivo. Solo queda descojonarse por así evitar hundirse aun mas... cuando la lágrima ya se niega a hacer acto de presencia... solo queda descojonarse...


bah...

jueves, 26 de mayo de 2011

Bah...

Tu que mueves las mareas en busca de un sueño, remas con la fuerza del vanidoso Poseidón, arrastras con tu inquieta marcha las enredadas algas de la memoria...
Dime. Tu que tanto presumías del fuego. Que desplegabas las alas con mostrar una sonrisa. La oscuridad entorpecía tus pasos, pero encontrabas faros en cada trazo...
Dime. Tu que hacías malabares con las tretas del destino. Enfrentabas a los vientos, abrazabas los molinos, y en las tardes soleadas, amarrabas como un lazo el rayo mas brillante de cuantos las hierbas bañaban...
Dime. Tu que tanto has caído. Encontraste los poderes para levantar el vuelo. Has nadado entre los fangos. Has besado las estrellas, has danzado con los astros. Peleado en el averno y saltado impulsado con la furia de la esperanza... Tu que tanto y tan poco has logrado. Tu que gritas en silencio la injusticia del latido y promulgas las falsas enseñanzas del camino... Tu que nunca te has vencido. Que no has rendido pleitesía a nadie que no seas tu mismo. Con las rodillas cristalizadas por nunca haberlas postrado.
Diviso desde mi atalaya y te pregunto:
En que momento te has abandonado...