jueves, 26 de mayo de 2011

Bah...

Tu que mueves las mareas en busca de un sueño, remas con la fuerza del vanidoso Poseidón, arrastras con tu inquieta marcha las enredadas algas de la memoria...
Dime. Tu que tanto presumías del fuego. Que desplegabas las alas con mostrar una sonrisa. La oscuridad entorpecía tus pasos, pero encontrabas faros en cada trazo...
Dime. Tu que hacías malabares con las tretas del destino. Enfrentabas a los vientos, abrazabas los molinos, y en las tardes soleadas, amarrabas como un lazo el rayo mas brillante de cuantos las hierbas bañaban...
Dime. Tu que tanto has caído. Encontraste los poderes para levantar el vuelo. Has nadado entre los fangos. Has besado las estrellas, has danzado con los astros. Peleado en el averno y saltado impulsado con la furia de la esperanza... Tu que tanto y tan poco has logrado. Tu que gritas en silencio la injusticia del latido y promulgas las falsas enseñanzas del camino... Tu que nunca te has vencido. Que no has rendido pleitesía a nadie que no seas tu mismo. Con las rodillas cristalizadas por nunca haberlas postrado.
Diviso desde mi atalaya y te pregunto:
En que momento te has abandonado...

martes, 17 de mayo de 2011

La marea...

Pasados los momentos idílicos del engaño de la nube resurge con oscura fuerza el sentimiento de cabreo-frustración nublador de todo entendimiento... y con ello nacen las preguntas, preguntas que jamás respondidas serán.
Continúan las batallas por la hegemonía del control de una patética vida. Corazón contra destino, mente contra corazón, cordura contra realidad... 
Realidad, cuan aplastante suena una simple palabra cuando buscas encontrar sentido y solo hayas un duro mazo traqueteando a todo momento, aplastando con facilidad las ganas de perdurar...  apagando con crueldad la diminuta y casi extinta llama de la esperanza...  
Tópico decir que el dolor quema por dentro, repetitivo e infantil que la vida está matando, acojonante afirmar que asusta despertar por la mañana a sabiendas que nada habrá mejorado, que la lucha nunca termina, y ya no entiendes por que sigues enfrentando a un enemigo invencible, invisible, pero al cual solo puedes atribuir tanto daño si ya no puedes explicar con tus actos la cantidad de mierda sobre la que tratas de nadar, comprendiendo que a contracorriente nunca llegarás a ningún rincón de los deseados, pues por mucho bracear con todas las ganas y energías, la resaca del oleaje devolverá tu frágil alma al lugar donde pertenece... el vacío...

Ingenuo... abre los ojos, abandona todo intento de ascenso a las alturas, construye un barco con los pedazos de una vida y déjate llevar por la marea...  si no te ahogas... aférrate a la primera isla donde naufragues...


La marea... siempre tan sabia... tan traicionera... tan necesaria...

sábado, 14 de mayo de 2011

mi querida desconocida...

Jugamos al escondite desde los inicios, siempre buscando el los rincones menos apropiados, he ahí el fracaso...
He creído verte innumerables veces... susurrado, gritado, incluso cantado tu nombre tantas ocasiones y ninguna de ellas acertada.
Sigues escondiéndote diestra y grácilmente, evitando cruzar una mirada, ignorando esa llamada reiterada mientras este joven ignorante confundía sombras con estrellas, espinas con rosas, cianuro con ambrosía...

Mi querida desconocida, tanto tiempo aguardando tu encuentro... ¿realmente existes? serás fruto de las vanas ilusiones por la agonía de la soledad...
Sigo esperando tu regreso, sigo deseando tu llegada... y en el agotamiento nace la rendición... tal vez nunca abandones el juego, puede que encuentres diversión en la sombra, puede que ya no desee conocer tus aventuras, puede que ya no guarde mas paciencia...
el cansancio hace mella en mis ganas de jugar, y con el tiempo dejo de buscar... tal vez te escondas magnánima, y tal vez... puede que no existas, mi querida desconocida...



A veces hay que aprender a ser conformista...

domingo, 8 de mayo de 2011

City lights

Copas, saltos y carcajadas... palabras, hipocresía, frivolidad... Sinceridad, alegría alternada con tristeza, pseudotriunfos y pseudofracasos... Reencuentros y encuentros... ebriedad...
Y tras la última copa, vuelta al camino de los corazones rotos...
Acompañan los mirlos con su dulce canto, hacen que esto no parezca tan solitario. Ya casi no quedan estrellas... te echo de menos.
Con lento paso rápido los pensamientos invaden una mente quebrada a golpe de bourbon... qué espero, que busco, que me ata... que salió mal, que puede salir bien...
Asumir que acabó el ciclo no es fácil, más complicado aún hayar la senda perdida...
Lo pasamos bien esta noche, sin embargo... por qué me encuentro tan vacío entre estos rincones... por qué me siento tan arropado en esta taciturna noche... La desidia y el agotamiento hacen que la oscuridad de las estrechas calles sean el mejor de los refugios. Puede que si nadie me ve nadie pueda hacerme daño... tal vez así no vuelvan a romper mi entereza... tal vez caminando solo nada pueda perturbar la belleza de este paraje solitario, artificialmente iluminado, tan falso, tan dolorosamente monótono... y a la vez tan maravilloso en este desolado crepúsculo...
tal vez la noche sea la madre de las protecciones... pero algún día habrá que salir a la luz... algún día habrá que afrontar que el vacío que inunda esta alma mana desde su propio éter...
algún día tal vez... mientras tanto, camino solitario por estas calles parcialmente iluminadas, artificialmente iluminadas, tan falsas, tan dolorosamente monótonas... y a la vez tan endiabladamente encantadoras en la soledad de este crepúsculo...



Nada mas bello que la soledad de la noche... la única que siempre acompaña en los momentos... la única que no pide explicaciones, la única que guía los senderos del alma cuando la oscuridad comienza a invadirla...

viernes, 6 de mayo de 2011

Videotape

Cuando llegue el forzado momento de la desaparición, cuando mis fuerzas decaigan, cuando ya no quede más que ofrecer y la resistencia quebrada se halle, guardare tu sonrisa en mi memoria...
Cuando el camino vire hacia un destino desconocido, cuando la puerta se cierre tras mi espalda, cuando el viento se lleve hasta el ultimo resquicio de tu aroma, guardare tu sonrisa en mi memoria...
Cuando se haya marchado la alegría, cuando seas para mi desconocida, cuando superemos el nudo en nuestras vidas... guardare tu sonrisa en mi memoria...
Cuando luche contra la lágrima, cuando el dolor aplaste mi coraza, cuando la cordura me aleje de tu mirada y evite pasar frente a tu cara, cuando toda la ilusión de niebla este empañada, cuando sea solo fiel a mi palabra, y el futuro haya perdido su sentido, cuando te odie, cuando te ame, cuando te añore y cuando implore perderte de mi mente...
siempre, siempre...
guardare tu sonrisa en mi memoria...


La memoria nunca olvida...

jueves, 5 de mayo de 2011

Ancla

Cuando ya bien es sabido que nada queda por recorrer en tu mapa es posiblemente cuando mas difícil es abandonar la lucha. Por qué esa absurda perseverancia abrumadora que solo puede lanzar al rincón mas doloroso un alma que ya agotó hasta la última gota de energía... y de donde obtiene esa fuerza para mantener la compostura ante tu ausencia...
Ahora ya solo queda el recuerdo. Aquellos momentos de incertidumbre embriagadora, las primeras miradas, el temblor ante la duda... dura es la certeza de que no habrá mas... 
Agonía al admitir que la razón venció al corazón, y éste, derrotado, recorre con la memoria viejas hazañas, historias de guerras de otro mundo alejadas ya de toda realidad... tan efímero fue todo que aún anclado vive entre tus brazos, buscando un minúsculo resquicio por el cual hallar un escape, una huida que en realidad no quiere, mejor dicho, no acepta todavía...
Tan difícil es vivir lo soñado, tan complicado soñar sin ser despertado, golpeado por el oscuro mazo de la vida siendo el rey del mundo onírico, donde el vuelo era tan sencillo, donde todo tenía sentido, donde aún no te habías ido...
Ahora, ante la última batalla clamo al cielo preste fuerzas para sostener esta prisión corpórea y elevar la cabeza tan alto que desde la distancia puedas divisar que aún queda mucho por decir en esta guerra contra el destino, y puede que me hayas derrotado, pero algún día regresaré valiente para triunfal obtener mi victoria, más que merecida, necesaria... 
hasta entonces, será un gran motivo para sobrevivir en la sombra... 



Porque el corazón que olvida no solo es cobarde, es hipócrita... y al final todo regresa con más fuerza de la que marchó... valentía, fortaleza, felicidad...
Recoge tu ancla, recorre el mundo, regresa cuando estés preparado, y lucha contra el infinito...