jueves, 24 de mayo de 2012

6 días y 7 noches...

A pesar de la losa que el tiempo ha puesto sobre el borroso tapiz, cuando enfoco la mirada aún puedo ver con claridad la magia de aquellas maravillosas noches... Arracamos las hojas del calendario mucho más deprisa de lo deseado, como la cuenta atrás de un transbordador que, en principio, no tenía plan de vuelo y  en el último instante decidió viajar a los confines del universo, paseando por rincones más hermosos que hasta ahora he podido divisar. No se si entristezco o alegro por dejarlo en el pasado, simplemente, agradezco haber podido coprotagonizar aquella mística aventura, de tu mano. Si algo pudiera cambiar de ello, ahora que se que todo lo que tiene principio tiene fin, solo sería el final. Pero como toda historia digna de ser narrada y no convertirse en una falacia, acabó truncada y en un lugar que mis ojos ni alcanzan ni desean ver. Solo sucedió lo que tenía que suceder, para algún día poder narrar relatos aun mas bellos y mágicos, y juntarlos más allá en nuestro libro de cuentos...
Sin embargo, para superar estos relatos, imaginar un inicio mejor se me hace ahora imposible, a veces, incluso amargo.
Éramos unos niños, y como tal, rebosábamos ilusión y fuerzas para volar y alcanzar las nubes. Yo solo necesitaba escuchar tus palabras y así encendí mi motor. Teníamos muy poco tiempo, y mucho que hacer. Teníamos miedo al futuro, a nuestro futuro, pues el camino era difícil para caminarlo tomados de la mano, así que decidimos solo vivir el momento y disfrutar lo que el tiempo nos permitió: 6 días y 7 noches. A la luz ya te añoraba, y contaba los segundos para encontrarte en el ocaso, y así volver a abrazarte. También contaba cuantos besos podría darte antes del adelantado y previsto final. Preocupado por amarte, cosa que ya hacía. Angustiado por perderte, cosa que era sabida. Entristecido por poseer lo más bello del universo, y conocer que era efímero cual destello. Alegre por poseerlo. Tu danza bajo las estrellas aun despierta la más sincera de mis tontas sonrisas. El brillo de tus ojos... nunca encontraré palabras dignas de describirlo. La forma en que conseguías que te abrazara al caminar, maravillosa y única.
Los días se agotaban mientras te amaba, pero cada segundo era el infinito junto a ti. El tiempo no tenía sentido hasta el alba, cuando te dejaba esperando que llegara el nuevo ocaso, y volver a besarte con la dulzura que me contagiaste. Y entonces llego el momento, nuestro primer último adiós. Intenté algo especial dentro de lo que mi niñez permitía. Y evité decir las palabras que no queríamos escuchar. Nunca estuve tan nervioso, nunca tan débil y fuerte al mismo tiempo. Tu, siempre fuiste más valiente, y pronunciaste las palabras que mi boca temía decir y mi alma cantaba a gritos: el viaje solo había comenzado.
Por mucho que el viento arrastre la memoria, por muchas noches y brazos que haya vivido desde entonces, jamás habré vivido instante más feliz desde que comencé a respirar. Y es la causa de mis temores; cómo superar tanta belleza... como encontrar una luciérnaga mas luminosa en esta noche tan fría...
Sea como sea, lo único que ha cambiado con los años es que ahora me arrepiento. No desearía no perderte, eso era algo predestinado. Solo desearía cambiar las últimas palabras que te dije. No decirte cuanto te amé, cuanto te amo, ni pedirte y suplicarte. Cambiaría todo solo por algo que resume todo lo que siento.

Gracias

martes, 22 de mayo de 2012

Polos

Algo cayó desde el cielo... o subió desde el averno y envolvió nuestra unión con  hálito de desesperanza...
Realmente no debería existir problema alguno, pero ahí está, mirando a nuestros ojos firmemente, retando cada movimiento de la danza y riendo cruelmente sabedor de su victoria. 
Existe entre nosotros algo que nadie conoce, algo que aun no sabemos, nuestra distancia acerca el invierno, y nuestro contacto desata la furia de los dioses, y sin embargo, ahí continuamos, y continuaremos, hasta el fin de tus días o los míos, que puede que sea el de ambos...
Me dices que somos imanes, con nuestros polos iguales apuntando a nuestras manos, y por eso nos alejamos...
como es de esperar te replico, y  te cuento que en realidad somos imanes que no paran de girar, a distinta velocidad, y por ello nos juntamos cuando nuestros polos alternamos, y nos alejamos cuando los igualamos, hasta el día que la fuerza que nos aleja se detenga, y el destino decida de que lado nos paramos, como te comente una vez, tal vez nunca suceda hasta que en el otro mundo nos veamos, entonces no habrá problemas y podremos disfrutar de ambos, por la eternidad... y como no, ahora eres tu quien me replica, porque nos reencarnaremos, y todo volverá a comenzar, giraremos y giraremos, nos juntaremos y alejaremos...
Pienso que podríamos haber vivido una vida entera sin conocernos, siempre cerca pero lejos, como ahora, pero, si existe algún destino, y de seguro es puñetero, tu y yo estamos condenados a amarnos y odiarnos, desde el momento que todo existió y desde antes que nada existiera, porque somos el principio del fin, moléculas gemelas de distinto origen, materia y antimateria, vórtice y agujero negro, tu el todo y yo la nada, la luz que anula mi oscuridad, y al otro lado del misterio, nuestra felicidad...


sábado, 5 de mayo de 2012

Por suerte, las palabras no siempre se las lleva el viento

Y es que leer mis palabras casi 5 años después y ver que me he traicionado en todo... mas que doloroso ha resultado cómico. No quiero plantarme dentro de otros 5 años y reírme de lo que aquí cuento.
He traicionado a toda intención del yo pasado, y estoy seguro de que si se juntaran los Elvis de 2008, 2009, 10 y 11, entre todos me darían una paliza, aunque les saque altura y mucho peso, pero ya se las arreglarían...
Es bastante gracioso que no cumpla ni uno solo de los propósitos que me imponía, ni uno: se han reído de mi, posiblemente mucho mas que hasta entonces lo habían hecho. No me he convertido en nada de lo que proponía, ni lo bueno ni lo malo, pero quizá lo único que realmente me ha dolido es ver como supuestamente insultaba al cigarrillo que acabo de apagar... lo único que a cambiado con respecto a eso, ha sido la marca!
Bueno, aun estoy a tiempo de enmendar alguno de mis errores. Y ya que seguiré siendo un pringao, ya que seguiré estando triste sin motivo alguno, que no encontrare a mi alma gemela, ni seré un científico de renombre, ni servirá de nada escribir esto por las noches, al menos, dejaré de fumar de una vez por todas. Antes compartía con mi amigo y compañero de piso el, espero, último cigarrillo de mi vida. Como esperaba que fuera y como recuerdo que fue la última vez, me ha sabido a auténtica bazofia, y lo he apagado a medias, todo esto me resulta mas que familiar... y si la vida es monótona, cruel y repetitiva, y hasta ahora siempre lo ha sido, mañana debería despertarme con una neumonía... pero teniendo en cuenta que ahora, y debido a la experiencia soy un pelín mas cuidadoso y precavido en cuanto al corazón, ya tenemos la primera salida del bucle eterno. Quizá si de si esta vez las cosas vayan a empezar a cambiar no solo de nombres, tal vez ahora si que comienza todo de verdad, desde abajo, desde lo mas abajo posible, para dar un gran salto y reírme en la cara de mas de uno que piensa que he olvidado... como he dicho, por suerte, las palabras no siempre se las lleva el tiempo.
Nos veremos dentro de 5 años a ver que tal estamos.
Buena suerte Elvis, y échale un par...