El mundo es un lugar extraño para vivir, pero es el único que tenemos. Una mierda, pero nuestra mierda...
si en algún momento os sentís abandonados, tristes, vacíos..., este es vuestro lugar; todos nos sentimos un poco menos solos al ver que ninguno lo estamos realmente...
He querido ser el Fénix y he pecado de suicida... en vanos intentos de colmar mi vida de alegría solo he conseguido experiencia, la cual, a la hora de aplicarla... la paso por el forro.
Para renacer hay que morir, y ya llevo demasiado tiempo en coma...
Y mientras tenga aliento la batalla nunca llegará a su fin... que desdicha saberse derrotado y aún así seguir esgrimiendo la espada... cuando solo quería seguir soñando...
viernes, 14 de septiembre de 2012
Un año da para muchas cosas, salvo para olvidar...
Si hay una palabra en mi vocabulario que supere de largo la hipocresía es sin duda Valiente.
Qué significa ser valiente, qué implica saber que lo eres, qué hacer para demostrarlo...
Para empezar, dejar de escribir chorradas aquí y comenzar a actuar. Levantar los cojones que tanto tiempo llevo arrastrando y mover ficha, dejar de llevarse por la marea, ser el timón de mi propio alma y sobre todo, tener la esencia necesaria para superar el fracaso.
Ahora es el miedo el que domina los hechos, el temor el que gira el motor y la comodidad de flotar, aunque no plácidamente, sobre tanta mierda que uno mismo fue arrojando en el lecho de éste pútrido cauce al que llamo subsistencia...
¿De qué sirve mirar a la luna si no tengo la fuerza para intentar alcanzarla?
¿Qué sentido tienen los sueños si al despertar los olvidas?
Que bonitas suenan las palabras cuando son escritas, y que vacías quedan al comprobar que no han servido de inspiración ni para el propio creador...
Lo único que se es que no soy Valiente, y cuando no eres valiente, jamás serás un ganador...
Lo que si es mas que valiente es mi valiente gilipoyez...
Con los años tendemos a acomodarnos, asentarnos con lo que nuestro tiempo y ansia de carrera nos ha permitido alcanzar y perder el camino de los sueños. Olvidamos que un día comenzamos esperanzados y que nos íbamos a comer el mundo a bocados para mostrar que aquí estamos y no va a ser en balde. Y alcanzamos un estado de equilibrio aletargado: no estás pleno pero no estás triste. No tienes lo que buscabas pero si lo que necesitas. Aprendes a amar y desear lo que está al alcance de tu mano, y tus brazos se atrofian al no esforzarse. A esto es lo que en el siglo XXI se le confunde con llamar "felicidad"; no tiene nada de malo, al contrario, es lo más cercano a la plenitud que existe, y si encima eres alguien poco exigente... todo bien por el momento. Pero... ¿qué ocurre cuando pierdes ese puntito de referencia que es el que equilibra toda la balanza? En los tiempos que corren, faltos de pureza, nobleza y moralidad, es fácil encontrar escollos con los que tropezar y trastocar todo tu acomodado mundo, es muy fácil pasar del gozo a la desdicha, y sobre todo, mucho más fácil culpar a otros en lugar de asumir nuestro error... porque, aunque tu no des el golpe, si haces memoria, hay un momento en la historia en el que cometiste ése profundo error que trastocará tu bonito, cómodo pero delicado ambiente.
¿Dónde está el problema? ¿En qué me he equivocado? ¿Cual fue ese error fatal que me ha arrastrado hasta el lugar de las miserias?
Como experto en carreras, saltos y tropiezos, aún no logro encontrar ninguna respuesta clara, sincera y lógica a esas tres preguntas. De ello nace otra pregunta más.
¿Qué pude hacer para evitarlo?
Si, existen varias respuestas para esta cuestión, pero es totalmente irrelevante e innecesario, el pasado queda en el pasado. Y al comprender esto descubres la pregunta que te llevará a la revelación de tu vida:
¿Qué puedo hacer ahora?
Puedes hacer miles de cosas, pero una fundamental. Para ello enfocas tu mente y comprendes tu existencia. Sabemos que la vida es cíclica. Todo tiende al ciclo, todo va y todo vuelve. Cambian los personajes, cambian las situaciones, pero la esencia es la misma. Desde que nacemos no podemos escapar a lo que somos, no podemos pelearnos con el destino, siempre va a vencer. Pero si hay algo que puedes hacer con tu ciclo, hazlo ascendente. Convierte tu espiral en una escalera de caracol, deja de la vida de vueltas, pero que ascienda a su vez, como el Bolero. Permite que se repita y se repita, que vuelva al principio, que toque sus mismas notas, sus mismos acordes, pero siempre hacia arriba. Renace. Crece en cada segundo. Y Vive tan alto que todos tengan que adorar tu luz.
Comenzad suave, casi sin hacerse notar, creced en toda la maravilla y esplendor, y acabar en un gran estallido que la eternidad recuerde... No imitéis al Bolero, sed el Bolero...
Una de las cosas que más gracia me hace de los humanos es esa capacidad para arrepentirse tarde, cuando el daño ya está echo y ya no hay solución posible más que tirar de la bondad del perjudicado.
Lágrimas, seguramente de corazón, pero en esencia, perversas. Saben y son perfectamente conscientes de lo que van a hacer, y de las consecuencias que traerá, pero aún así lo hacen, disfrutan de ello, y luego reclaman su antiguo tesoro echado a perder por su propia imbecilidad a base de llanto y pseudoarrepentimiento... bueno, tal vez el arrepentimiento sea real, pero, ¿realmente es excusable?
Nacemos y crecemos llorando. Cuando deseamos algo en vez de luchar, lloramos por ello, y por desgracia gran parte consigue su objetivo con esa técnica. No quiero decir que la gente que hace eso sea malvada o que lo hagan todo a propósito, simplemente pienso que son gilipollas, y no solo eso, son unos caraduras.
De pequeño me enseñaron que las lágrimas no me iban a llevar a ningún lugar en el mundo, y de mayor aprendí que no me sobra la energía para malgastarla en llantos. También el tiempo me ha enseñado otra cosa muy importante, los cocodrilos viven en el río, y si me vas a venir con lágrimas como tal, ya sabes a donde te voy a mandar... a tomar por culo
Y al final del día... tu y las luces, las de la ciudad, las de las estrellas, la que lucha por brillar en el desgastada alma... tú, y las luces...
El peso del recuerdo, la esperanza de un lugar mejor, el estancamiento de la monótona e interminable lucha... un día más, un día menos.
Cabezonería. Empeño. Orgullo. Todo lo que quieras decir con tal de echarle un par de huevos otra mañana con el intento de llegar al ocaso con una sonrisa puesta, aunque sea forzada, mejor dicho, casi siempre forzada... Es demasiado dura la agonía de sentirse atrapado y solo en un mundo tan enormemente grande.
Pero, no siempre es vano. ¿Estás solo realmente... o es que amas la soledad?
Siempre que pensaste ver la luz al final del túnel no fue más que otro tren dispuesto a destrozar tus ilusiones, y aun así, aquí sigues, noche tras noche pensando en algo positivo que llevar al único lugar que te premia:
el Mundo de los Sueños. Tal vez tanta agonía solo se deba a que lo añoras, lo añoras tanto que te aspira el ánimo, y finges tanto que ya no sabes quien eres, el que anhela o el que presume...
Una sonrisa, un abrazo, un recuerdo y una aventura, amanecer, anochecer, crecer, creer, mentir, soñar, desear, abrazar, abarcar, apreciar, y al final de todo, abandonar... rememorar que es lo que te ha llevado hasta éste punto, ¿la entereza? no. La nobleza. Lo has intentado todo, lo has ganado todo y perdido todo, todo por intentar no fallar al ideal, aunque muchas veces defraudaste, aunque no tantas como a ti mismo...
Sigue luchando, sigue soñando, corre no camines, vuela no saltes, sueña no duermas, porque al final de todo lo has conseguido, no eres dueño de la vida, pero eres el Rey en el Mundo de los Sueños, y ellos tuyos son...
¿Y qué has conseguido tanto fingiendo?
Mentir tanto sonriendo que sonríes aun mintiendo... Vivir tanto despierto que despierto estás en sueños... Recordar, anhelar, abrazar, apreciar, amar, desear, luchar en vano por destacar, abarcar... el aprecio de unos pocos y el odio en general, caminar sin rumbo, encontrar el camino y dominar tu destino, perderlo, desear conocerlo, odiar no poder vencerlo, VIVIR... y sobre todo, ganar para ti mismo tu respeto, eso, y las luces, las luces de la ciudad, de las estrellas, la que lucha por brillar en la desgastada alma... tú, y las luces...
A pesar de la losa que el tiempo ha puesto sobre el borroso tapiz, cuando enfoco la mirada aún puedo ver con claridad la magia de aquellas maravillosas noches... Arracamos las hojas del calendario mucho más deprisa de lo deseado, como la cuenta atrás de un transbordador que, en principio, no tenía plan de vuelo y en el último instante decidió viajar a los confines del universo, paseando por rincones más hermosos que hasta ahora he podido divisar. No se si entristezco o alegro por dejarlo en el pasado, simplemente, agradezco haber podido coprotagonizar aquella mística aventura, de tu mano. Si algo pudiera cambiar de ello, ahora que se que todo lo que tiene principio tiene fin, solo sería el final. Pero como toda historia digna de ser narrada y no convertirse en una falacia, acabó truncada y en un lugar que mis ojos ni alcanzan ni desean ver. Solo sucedió lo que tenía que suceder, para algún día poder narrar relatos aun mas bellos y mágicos, y juntarlos más allá en nuestro libro de cuentos...
Sin embargo, para superar estos relatos, imaginar un inicio mejor se me hace ahora imposible, a veces, incluso amargo.
Éramos unos niños, y como tal, rebosábamos ilusión y fuerzas para volar y alcanzar las nubes. Yo solo necesitaba escuchar tus palabras y así encendí mi motor. Teníamos muy poco tiempo, y mucho que hacer. Teníamos miedo al futuro, a nuestro futuro, pues el camino era difícil para caminarlo tomados de la mano, así que decidimos solo vivir el momento y disfrutar lo que el tiempo nos permitió: 6 días y 7 noches. A la luz ya te añoraba, y contaba los segundos para encontrarte en el ocaso, y así volver a abrazarte. También contaba cuantos besos podría darte antes del adelantado y previsto final. Preocupado por amarte, cosa que ya hacía. Angustiado por perderte, cosa que era sabida. Entristecido por poseer lo más bello del universo, y conocer que era efímero cual destello. Alegre por poseerlo. Tu danza bajo las estrellas aun despierta la más sincera de mis tontas sonrisas. El brillo de tus ojos... nunca encontraré palabras dignas de describirlo. La forma en que conseguías que te abrazara al caminar, maravillosa y única.
Los días se agotaban mientras te amaba, pero cada segundo era el infinito junto a ti. El tiempo no tenía sentido hasta el alba, cuando te dejaba esperando que llegara el nuevo ocaso, y volver a besarte con la dulzura que me contagiaste. Y entonces llego el momento, nuestro primer último adiós. Intenté algo especial dentro de lo que mi niñez permitía. Y evité decir las palabras que no queríamos escuchar. Nunca estuve tan nervioso, nunca tan débil y fuerte al mismo tiempo. Tu, siempre fuiste más valiente, y pronunciaste las palabras que mi boca temía decir y mi alma cantaba a gritos: el viaje solo había comenzado.
Por mucho que el viento arrastre la memoria, por muchas noches y brazos que haya vivido desde entonces, jamás habré vivido instante más feliz desde que comencé a respirar. Y es la causa de mis temores; cómo superar tanta belleza... como encontrar una luciérnaga mas luminosa en esta noche tan fría...
Sea como sea, lo único que ha cambiado con los años es que ahora me arrepiento. No desearía no perderte, eso era algo predestinado. Solo desearía cambiar las últimas palabras que te dije. No decirte cuanto te amé, cuanto te amo, ni pedirte y suplicarte. Cambiaría todo solo por algo que resume todo lo que siento.
Algo cayó desde el cielo... o subió desde el averno y envolvió nuestra unión con hálito de desesperanza...
Realmente no debería existir problema alguno, pero ahí está, mirando a nuestros ojos firmemente, retando cada movimiento de la danza y riendo cruelmente sabedor de su victoria.
Existe entre nosotros algo que nadie conoce, algo que aun no sabemos, nuestra distancia acerca el invierno, y nuestro contacto desata la furia de los dioses, y sin embargo, ahí continuamos, y continuaremos, hasta el fin de tus días o los míos, que puede que sea el de ambos...
Me dices que somos imanes, con nuestros polos iguales apuntando a nuestras manos, y por eso nos alejamos...
como es de esperar te replico, y te cuento que en realidad somos imanes que no paran de girar, a distinta velocidad, y por ello nos juntamos cuando nuestros polos alternamos, y nos alejamos cuando los igualamos, hasta el día que la fuerza que nos aleja se detenga, y el destino decida de que lado nos paramos, como te comente una vez, tal vez nunca suceda hasta que en el otro mundo nos veamos, entonces no habrá problemas y podremos disfrutar de ambos, por la eternidad... y como no, ahora eres tu quien me replica, porque nos reencarnaremos, y todo volverá a comenzar, giraremos y giraremos, nos juntaremos y alejaremos...
Pienso que podríamos haber vivido una vida entera sin conocernos, siempre cerca pero lejos, como ahora, pero, si existe algún destino, y de seguro es puñetero, tu y yo estamos condenados a amarnos y odiarnos, desde el momento que todo existió y desde antes que nada existiera, porque somos el principio del fin, moléculas gemelas de distinto origen, materia y antimateria, vórtice y agujero negro, tu el todo y yo la nada, la luz que anula mi oscuridad, y al otro lado del misterio, nuestra felicidad...
Y es que leer mis palabras casi 5 años después y ver que me he traicionado en todo... mas que doloroso ha resultado cómico. No quiero plantarme dentro de otros 5 años y reírme de lo que aquí cuento.
He traicionado a toda intención del yo pasado, y estoy seguro de que si se juntaran los Elvis de 2008, 2009, 10 y 11, entre todos me darían una paliza, aunque les saque altura y mucho peso, pero ya se las arreglarían...
Es bastante gracioso que no cumpla ni uno solo de los propósitos que me imponía, ni uno: se han reído de mi, posiblemente mucho mas que hasta entonces lo habían hecho. No me he convertido en nada de lo que proponía, ni lo bueno ni lo malo, pero quizá lo único que realmente me ha dolido es ver como supuestamente insultaba al cigarrillo que acabo de apagar... lo único que a cambiado con respecto a eso, ha sido la marca!
Bueno, aun estoy a tiempo de enmendar alguno de mis errores. Y ya que seguiré siendo un pringao, ya que seguiré estando triste sin motivo alguno, que no encontrare a mi alma gemela, ni seré un científico de renombre, ni servirá de nada escribir esto por las noches, al menos, dejaré de fumar de una vez por todas. Antes compartía con mi amigo y compañero de piso el, espero, último cigarrillo de mi vida. Como esperaba que fuera y como recuerdo que fue la última vez, me ha sabido a auténtica bazofia, y lo he apagado a medias, todo esto me resulta mas que familiar... y si la vida es monótona, cruel y repetitiva, y hasta ahora siempre lo ha sido, mañana debería despertarme con una neumonía... pero teniendo en cuenta que ahora, y debido a la experiencia soy un pelín mas cuidadoso y precavido en cuanto al corazón, ya tenemos la primera salida del bucle eterno. Quizá si de si esta vez las cosas vayan a empezar a cambiar no solo de nombres, tal vez ahora si que comienza todo de verdad, desde abajo, desde lo mas abajo posible, para dar un gran salto y reírme en la cara de mas de uno que piensa que he olvidado... como he dicho, por suerte, las palabras no siempre se las lleva el tiempo.
Nos veremos dentro de 5 años a ver que tal estamos.
Buena suerte Elvis, y échale un par...
El tiempo ha fluido por nuestras vidas como el viento y de un lugar a otro viajó, en un mundo casi esférico con su camino siempre por regresar, regresar e impregnar de nuevo mis deseos, mis recuerdos, mi melancólica y desde entonces, vacía existencia...
La flor de Jazmín que nunca marchita, pese a la niebla, las noches de luna llena, las nubes y claros...
Sigue intacta, casi tan perfecta como cuando floreció, liberando su dulce esencia incomparable ni a la suave y querida geosmina. Aun la admiro y deseo, aun necesito su presencia, aun anhelo encontrar que lo supere... y no existe. Nada puede crecer tan alto como lo hiciste, ni misma tú. Quizá por ello te pinté de otros colores, quizá por ello te viví de igual manera, quizá por ello no salga del baile de máscaras y ambrosía perpetuo...
Cada vida es una efigie de lo nuestro, y sin embargo, no lo es...
Nace, crece y muere intentando emular nuestras aventuras y desventuras, y sin embargo... no lo es...
Lo fue todo, todo lo hizo y nada me dejó cuando se desvaneció... solo las ganas de crecer y mejorar lo incomprensiblemente insuperable... y una melancolía eterna...
...
Aquel momento todo lo cambió...
La última lágrima preludio de muchas otras que no atreven a asomar. Una última mirada mientras la puerta se cerraba... y el comienzo de la auténtica batalla. El comienzo del camino de la soledad, inicio de una vida que empezaba a florecer y ya había secado sus pétalos, para guardarlos entre las hojas del cuaderno de Morfeo, donde cada noche retornamos y nos amamos por la eternidad, solos tu y yo y sin el tiempo que el viento decidió una oscura noche arrancarnos y marchar a conocer otros caminos...
Tu brillante mirada, tu embriagante y dulce esencia, tus suaves e intensos cabellos, y esa piel que tanto añoro acariciar una sola vez mas...
Y sin embargo... despierto otro día mas en un mundo sin tu presencia... pintándote de otros colores, hablándote en otras lenguas y mirándote con otras maneras... pero, aun mantengo tu esencia...
Por qué no se evapora... no se disipa, no enrancia...
Sigue intacta, incorrupta, perpetua, clavando su dulce puñal en lo profundo de mi ser, y recordando lo feliz que era, y la desdicha que aun me espera...
No tienes lugar donde encontrar el descanso. El alma moribunda pútrida emana esencias innobles para deleite de las moscas... y algún ser despiadado se alimenta de la escasa energía vital que impulsa tu ya aletargado caminar hacia el futuro... futuro... tan cercano y lejano, atrapable a un segundo en el cual ya se convierte en pasado, y el pasado está lleno de dolor y melancolía...
A veces solo deseo escapar, romper con toda esta monotonía, encontrar algo puro de verdad, por pequeño que sea, algo que el tiempo no convierta en otra basura mas que tirar al vertedero del recuerdo, donde todas esa mierda empieza a aglomerarse y a conspirar contra la esperanza, y va a ser una dura batalla con el único y débil arma que proporciona el Valor, irónicamente tan valorado, y tan absurdo... será una cobardía, pero hay momentos en los que correr es la única solución. Correr, dejar de gritar, de mirar a la luna, de caminar entre la niebla, de resguardarse bajo las nubes, si estas no son tan densas como pensaba y el sol quema de igual manera!
Para guardar la única esperanza en el incierto futuro, para clarear la oscuridad del mismo, para poder volver a creer en algo, para parar ese baile de rodillas, para algún día volver a gritar, para que regrese la geosmina a mi vida... hay que correr, escapar, y reencontrar el camino...
Movemos nuestros sueños en pos de hayar aquel lugar donde descansar las penas del viaje. El lugar que traiga la paz a nuestros apuñalados corazones, a nuestras devastadas almas. Y para ello llegamos a utilizar a veces artes engañosas y crueles contra nuestros semejantes.
Dañamos a los que nos aman, destrozamos las esperanzas de los que creyeron en nuestra voluntad...
Madura.
No existe el Rincón exquisito, solo niebla empañando las gafas de la realidad...
El que tanto quiere correr suele suceder que tropieza... y el que tropieza con una piedra, volverá a hacerlo, aunque la piedra se sitúe en otro punto del camino, "algo" hay que la reubica en tus pasos...
Suele suceder que el agotamiento engarrota el alma, y cuando la mente pide canto la boca libera aullido, y cuando aullas, solo los lobos te entienden... Mil brazos te prestarán su ayuda, pero no los únicos que poseen la llave a la fortuna, injusto, para ti, para mi, y para ellos...
Suele suceder que el tiempo no marcha, y la marcha no alenta. Que en el vacío hayas tu cama, y tu cama hace un mundo de tiniebla, pero te atrapa, y ni deseas ni encuentras salida, ni hay palabra que te empuje...
Día tras día, camino a la perdición, sin retorno, sin vía de escape, sin deseo de escapar, prisionero de tu propia desesperación por intentar oler las flores más frescas, por desear bailar en las praderas mas altas, por anhelar lo inefable, por soñar despierto y dormir soñando, por confiar, y por amar el amor...
Una mañana despiertas y te das cuenta de que todo era mentira, y entonces... basta.
Suele suceder que cuando te cansas de todo, cuando lo dejas todo y cuando ya no esperas nada, las cosas comienzan a llegar, eso, o que has encontrado la tranquilidad en no tener nada, y ahora todo lo que venga será bienvenido, y cuando suele suceder esto, poco a poco la fortuna regresa a tu manos, y vuelven las ganas de levantarse, y correr, y gritar, y con el tiempo, volverá la felicidad, y aplicando lo aprendido, ya nada lo perturbará...
Porque solo cuando se acepta el final, estás preparado para el comienzo.
Todas las personas podemos identificarnos con algún objeto, algunos con una guitarra, otros con una varita con la cual hacen su magia, los hay que con un lápiz pueden crear tales maravillas que el tiempo nunca podrá destruir. Yo, tonto de mi, me he dado cuenta por fin de cual es mi objeto: un colador. Tras tanta aventura y desventura, tantas noches en vela, y tantas gilipoyeces hechas, por mucho que pase el tiempo sigo predispuesto a que me la cuelen...
Un consejo, no sigáis mis consejos, soy el peor ejemplo a seguir, soy el colador humano
No son buenos los tiempos que corren...
En ésta oscura noche solo ilumina el fuego que quema las esperanzas e ilusiones albergadas en todo intento de ser feliz, pero os recordaré: el ave fénix siempre renace de sus cenizas, así que sigue quemándome todo lo que puedas, echa mas leña, sopla mas fuerte y ríe cuanto quieras, y cuando realce el vuelo, llora al quemar tus retinas con mi brillo al cruzar el cielo.
Todo llega.
Repetir una y otra vez el mismo grito, tantas veces como sea necesario, y tan alto como necesiten mis oídos para creer lo que pretende la garganta, a petición exclusiva del alma.
HOY
No fue, ayer, no va a ser mañana, ahora es el único momento posible.
Para crecer has de caer, y para volar, saltar. Intentarlo tanto que se convierta en una rutina, y llegará el día en que las palabras sean hechos, y los hechos... leyenda.
HOY
Se acabaron las lágrimas, la autocompasión, la tristeza y las quejas. Es tiempo de los valientes, y los valientes no son los que no se caen, sino los que se levantan con mas fuerza.
Alzaré la voz tan fuerte, tan potente, que la ilusión será realidad, y al final del camino, no habrás sido, no existirás nunca más como esa daga que ahora corta los tendones de Aquiles, e impide pegar ese gran salto mas que deseado, necesario, mas que preciso, merecido.
Despídete, te he cedido demasiado terreno, y ahora por fin he despertado, HOY, si que si, voy a merendarme el mundo, y si tengo que engullirte y mandarte al fondo del olvido, ten por seguro que es donde estarás. HOY es mi día, es mi momento, y nadie, y menos TÚ va a frenar el impulso que estoy apunto de crear....
HOY es 11 de Enero de 2012, y mientras siga vivo, soy el rey del mundo